SANTORAL DEL DÍA 13 DE NOVIEMBRE – SAN PEDRO DE ALCALÁ

San Diego de Alcalá nació en San Nicolás del Puerto, Sevilla, España, hacia el año 1400. Desde joven vivió como ermitaño y luego ingresó como hermano lego en la Orden Franciscana. Su carisma se reflejaba en la humildad, la obediencia y una caridad heroica. Fue misionero en las Islas Canarias, donde ejerció como guardián del convento, algo excepcional para un lego. Más tarde peregrinó a Roma, donde cuidó a enfermos durante una epidemia, y finalmente vivió en el convento de Santa María de Jesús en Alcalá de Henares, donde murió en 1463.
Se le atribuyen numerosos milagros, como curaciones con el aceite de una lámpara ante la Virgen, la salvación de un niño atrapado en un horno encendido y la curación del príncipe Carlos, hijo de Felipe II. Este último milagro fue clave para su canonización. Su cuerpo incorrupto fue venerado por reyes, cardenales y fieles, y su tumba se convirtió en lugar de peregrinación. Fue canonizado en 1588 por el papa Sixto V, siendo el primer santo español de la Edad Moderna.
Es recordado cada 13 de noviembre como patrono de los hermanos franciscanos legos. En tiempos de indiferencia espiritual, su vida nos ayuda a valorar la sencillez, la entrega silenciosa y la fe vivida en lo cotidiano. Su ejemplo inspira a servir con alegría, a confiar en la providencia y a vivir con humildad profunda..



