Devocionarios

Novena a San José Obrero | Día 2

– Invocación Inicial: +En nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.
– Acto de Contrición.
– Recitar la Oración Correspondiente al día.
– Oración Final.

Acto de Contrición
Pésame, Dios mío, y me arrepiento de todo corazón de haberos ofendido.
Pésame por el Infierno que merecí y por el Cielo que perdí;
pero mucho más me pesa,
porque pecando ofendí a un Dios tan bueno y tan
grande como Vos.
Antes querría haber muerto que haberos ofendido,y propongo firmemente no pecar más,y evitar todas las ocasiones próximas de pecado.
Amén.

Oración Correspondiente a cada día
Novena de San José Obrero. Día 2
San José, tú que amaste a Jesús con un genuino amor paternal, te pedimos que reces por nosotros mientras seguimos el camino de Jesús en nuestra vida cotidiana.
Entiendes los desafíos de criar una familia, de ganarse la vida, enfrentando las dificultades de la vida, y siempre permaneciendo fiel a Dios. Ahora nos dirigimos a ti y pedimos tu intercesión. Por medio de nuestras oraciones, obtenga para nosotros las gracias especiales que necesitamos para ser fieles a nuestra propia vocación específica y vivir nuestras vidas al servicio de Jesús como tú lo hiciste. San José, hoy te pido específicamente:
(Pedir aquí la gracia que se desea alcanzar)
Padrenuestro, Avemaría, Gloria.
San José el Obrero, ruega por nosotros.

Oración Final: Oración a San José obrero
Oh glorioso Patriarca San José, humilde y justo obrero de Nazaret, que has hado atodos los cristianos, pero especialmente a nosotros, el ejemplo de una vida perfectavivida en el trabajo constante y en la admirable unión con María y Jesús, asístenosen nuestro trabajo diario, a fin de que también nosotros, obreros católicos,podamos encontrar en él el medio eficaz de glorificar al Señor, de santificarnos yde ser útiles a la sociedad en la que vivimos, ideales supremos de todas nuestrasacciones.
Alcánzanos de Nuestro Señor, ¡oh amadísimo protector nuestro!, humildad ysencillez de corazón, amor al trabajo y compasión y benevolencia hacia nuestroscompañeros de labor, conformidad a la divina voluntad en las penas inevitables deesta vida y alegría para soportarlas, conciencia de nuestra misión social particulary sentido de nuestra responsabilidad, espíritu de disciplina y de oración, docilidady respeto hacia nuestros superiores, fraternidad hacia los iguales y caridad eindulgencia con nuestros subordinados.
Acompáñanos en los momentosprósperos, cuando todo nos invita a gustar honestamente de los frutos de nuestrasfatigas; pero sostennos en las horas tristes, cuando parezca que el cielo se cierrasobre nosotros e incluso los instrumentos de trabajo parecen rebelarse ennuestras manos.Haz que, a imitación tuya, siempre tengamos la mirada fija en nuestra MadreMaría, tu dulcísima esposa, que, en un rincón de tu modesto taller, hilabasilenciosamente, mostrando en sus labios la más suave y gentil de las sonrisas; haztambién que no alejemos la mirada de Jesús, que se afanaba contigo en tu taller decapintería, a fin de que podamos llevar sobre la tierra una vida pacífica y santa,preludio de aquella otra vida eternamente feliz que nos espera en el cielo, por lossiglos de los siglos. Así sea. (Oración escrita por el Papa Pío XII en 1958).

Publicaciones relacionadas

Botón volver arriba