Tres reclusos de Venecia peregrinan al Vaticano: un Jubileo que abre caminos de redención

En una mañana cargada de sencillez y humanidad, el Papa León XIV recibió en el Vaticano a un grupo de peregrinos muy especial: tres internos de la cárcel de Santa María la Mayor, en Venecia, que viajaron hasta Roma como parte de su camino jubilar.
Con el permiso judicial correspondiente, estos hombres emprendieron un trayecto que, desde Terni, continuaron a pie durante cinco días, simbolizando así un recorrido interior de esperanza y reconciliación. El encuentro con el Santo Padre se dio tras cruzar la Puerta Santa de la Basílica Vaticana, en un clima familiar, sin discursos formales, pero cargado de gestos que hablan al corazón.
Acompañaron a los peregrinos el Patriarca de Venecia, Mons. Francesco Moraglia, el capellán de la prisión, P. Massimo Cadamuro, el director del penal, Enrico Farina, y representantes de Cáritas y de la pastoral social diocesana. Los internos entregaron al Papa un diario con sus vivencias, una agenda y la revista que elaboran en prisión. La diócesis obsequió también un cáliz y una patena de vidrio de Murano, con la imagen de la Virgen Nicopea.
El Patriarca destacó el mensaje central que el Papa quiso transmitirles:
> “La redención no empieza el día que recuperen la libertad, sino hoy, en el lugar donde están. Es un camino que abarca todo: la historia personal, las relaciones con los demás, la vida interior y la relación con Dios”.
El director Farina, visiblemente emocionado, subrayó que esta experiencia no fue una recompensa, sino fruto de un trabajo constante y serio, y la prueba de que la cárcel puede ser un puente hacia la vida nueva y no solo un límite.
La Iglesia de Venecia, a través de Cáritas y otras iniciativas, ofrece alojamiento y oportunidades laborales para reclusos y exreclusos, convencida de que el trabajo y el acompañamiento humano son pilares para la reinserción. Incluso, templos emblemáticos como la Basílica de San Marcos han abierto puestos de trabajo a quienes cumplen con los requisitos para penas alternativas.
Este encuentro, sencillo pero profundo, recuerda que el Jubileo es también para quienes buscan recomenzar. Porque la misericordia de Dios sabe abrir puertas incluso allí donde parece que solo hay muros.
Fuente: Vatican News



