Su Santidad, El Papa León XIV: que los jóvenes y la Iglesia sirvan al Reino de Dios

Ciudad del Vaticano, 4 de octubre de 2025.
En la audiencia jubilar celebrada en la Plaza de San Pedro, el Papa León XIV ofreció una profunda reflexión sobre el valor de la elección cristiana y el llamado a servir al Reino de Dios. Inspirándose en la figura de Santa Clara de Asís, cuya fiesta coincide con la memoria de San Francisco, el Santo Padre subrayó que “esperar es elegir” y que “quien no elige, desespera”.
Durante su catequesis, el Pontífice recordó que la vida cristiana es una decisión continua entre los caminos del mundo y los caminos de Dios. “Ningún servidor puede servir a dos señores”, señaló, explicando que el Jubileo es una oportunidad para discernir a quién deseamos servir: “si a la justicia o a la injusticia, si a Dios o al dinero”.
El sentido del Jubileo: un tiempo para decidir
El Papa destacó que el Año Jubilar no es solo una celebración, sino una invitación a transformar el corazón. “El Jubileo abre la esperanza de una distribución diferente de la riqueza, de la posibilidad de que la tierra sea de todos”, expresó. Y añadió que peregrinar, atravesar la Puerta Santa y renovar la fe son gestos que simbolizan la elección de una vida nueva en el Evangelio.
La acedia espiritual: el riesgo de no elegir
En su reflexión, el Santo Padre advirtió sobre el peligro de la acedia espiritual, esa tristeza interior que impide actuar y paraliza el alma. “Una de las consecuencias más comunes de la tristeza espiritual es no elegir nada. Entonces, quien la experimenta es presa de una pereza interior peor que la muerte. Esperar, en cambio, es elegir”, explicó con firmeza.
El ejemplo luminoso de Santa Clara de Asís
Recordando a Santa Clara, el Papa León XIV subrayó la fuerza y valentía de una joven que, movida por el Espíritu, eligió la pobreza evangélica para seguir el camino de Cristo. “Su decisión fue más radical aún que la de Francisco, porque era una mujer que deseaba vivir con la misma libertad espiritual que los hermanos menores”, afirmó.
Esa opción de vida —dijo el Pontífice— no fue un hecho aislado, sino una semilla que dio fruto en muchas vocaciones. “Clara eligió y su elección perdura en el tiempo. Inspiró a otras jóvenes a seguir la vida de las Bienaventuranzas, y continúa alentando hoy a tantos hombres y mujeres a buscar a Dios con corazón libre”.
La llamada a los jóvenes y a la Iglesia
Dirigiéndose especialmente a los jóvenes, el Papa los animó a no temer las decisiones que exige el Evangelio. “A los jóvenes les gusta el Evangelio —dijo—, porque les gustan las personas que han elegido y permanecen fieles a sus elecciones. Cuando uno elige el Evangelio, se elige también a sí mismo: se pierde y se encuentra”.
Finalmente, el Santo Padre invitó a orar por la Iglesia y por todos los fieles, para que no sirvan al dinero ni a sus propios intereses, sino al Reino de Dios y a su justicia. “Pidamos al Señor —concluyó— que renueve nuestra esperanza y nos conceda el valor de elegir siempre el bien, la verdad y la vida que viene de Él”.
Fuente: Vatican News












