El Papa León XIV en Camerún: un llamado a la paz, la justicia y la fraternidad en África

En el marco de su Viaje Apostólico a África (13-23 de abril de 2026), el Santo Padre se dirigió a las autoridades, la sociedad civil y el cuerpo diplomático en el Palacio Presidencial de Yaoundé, donde ofreció un profundo mensaje centrado en la paz “desarmada y desarmante”, la unidad nacional y el compromiso con el bien común.
Un encuentro marcado por el diálogo y la esperanza
YAOUNDÉ, Camerún. En el primer día de su visita apostólica a Camerún, el Papa León XIV fue recibido en el Palacio Presidencial por el jefe de Estado, autoridades civiles y representantes diplomáticos, en un encuentro que se desarrolló en un clima de respeto, diálogo y atención internacional.
El Santo Padre inició su discurso agradeciendo la hospitalidad del pueblo camerunés y destacando la riqueza cultural del país, al que definió como “África en miniatura”, subrayando que su diversidad no es debilidad, sino “un tesoro y una promesa de fraternidad”.
“Vengo como pastor y servidor de la paz”
El Papa se presentó ante los presentes como “pastor y servidor del diálogo, de la fraternidad y de la paz”, reafirmando la cercanía del Sucesor de Pedro con el pueblo camerunés y su deseo de fortalecer los lazos entre la Santa Sede y el Estado.
En su intervención, advirtió sobre la tentación de la resignación social y política que afecta a muchas naciones africanas y del mundo:
“Vivimos una época en la que la resignación se extiende y el sentimiento de impotencia tiende a paralizar la renovación que los pueblos anhelan profundamente”.
Dirigiéndose especialmente a los jóvenes, los invitó a ser protagonistas de una transformación social orientada hacia la justicia y la participación activa en la vida pública.
San Agustín y la vocación del servicio político
El Santo Padre citó a San Agustín para recordar que la autoridad política debe entenderse como servicio:
“No por orgullo de sobresalir, sino por un servicio lleno de bondad”.
Desde esta perspectiva, subrayó que gobernar implica trabajar por el bien común de todos, incluyendo mayorías y minorías, en un espíritu de armonía social y justicia.
La paz como don y tarea compartida
Uno de los ejes centrales del discurso fue la paz, especialmente en referencia a las regiones afectadas por la violencia en Camerún.
El Papa expresó su cercanía a las víctimas y desplazados, recordando que detrás de cada conflicto hay rostros humanos concretos:
“La paz no puede reducirse a un eslogan: debe encarnarse en un estilo de vida”.
Asimismo, insistió en la necesidad de una paz “desarmada y desarmante”, capaz de romper las lógicas de violencia y abrir caminos de reconciliación auténtica.
Sociedad civil: fuerza viva para la reconciliación
El Pontífice destacó el papel fundamental de la sociedad civil en la construcción de la paz nacional. Reconoció el trabajo de asociaciones, organizaciones sociales, líderes religiosos y comunidades locales en la mediación de conflictos y la atención a los más vulnerables.
De modo especial, valoró el papel de la mujer como promotora de paz, educación y cohesión social:
“Su voz debe ser plenamente reconocida en los procesos de toma de decisiones”.
Transparencia, justicia y lucha contra la corrupción
El Papa León XIV exhortó a las autoridades a fortalecer la transparencia en la gestión pública y el respeto al Estado de derecho como condiciones indispensables para recuperar la confianza ciudadana.
En ese sentido, advirtió con firmeza sobre la corrupción como una herida que debilita las instituciones y el tejido social, llamando a un “examen de conciencia valiente” en todos los niveles del Estado.
Jóvenes y futuro: la clave de la transformación social
El mensaje papal dedicó un espacio especial a la juventud camerunesa, a la que definió como “esperanza del país y de la Iglesia”.
El Santo Padre alertó sobre los riesgos del desempleo y la exclusión social, e insistió en la necesidad de invertir en educación, formación y oportunidades reales:
“Invertir en los jóvenes es una elección estratégica para la paz”.
Fe, diálogo interreligioso y misión de la Iglesia
Finalmente, el Papa destacó la importancia del diálogo interreligioso como instrumento de paz y cohesión social, subrayando la contribución de la Iglesia católica en los ámbitos educativo, sanitario y social en Camerún.
Concluyó encomendando el país a Dios, pidiendo bendición para sus gobernantes, su sociedad civil y su pueblo entero, invitando a todos a construir un futuro de justicia, reconciliación y paz compartida.


