El Papa León XIV reafirma el compromiso con la unidad cristiana al recibir a la Arzobispa de Canterbury

En un clima pascual, el Santo Padre destacó la urgencia de la paz y el testimonio común entre católicos y anglicanos
Encuentro marcado por la tradición ecuménica
En el marco del tiempo pascual, el Papa León XIV recibió este lunes en el Vaticano a la Arzobispo de Canterbury Sarah Mullally y a su delegación, en un encuentro que reafirma décadas de diálogo entre la Iglesia Católica y la Comunión Anglicana.
El Pontífice evocó el histórico acercamiento iniciado hace sesenta años entre San Pablo VI y el arzobispo Michael Ramsey, subrayando que desde entonces ambas tradiciones han mantenido una constante de oración y diálogo. Asimismo, valoró el papel del Centro Anglicano en Roma como instrumento de comunión y cooperación.
“La paz esté con ustedes”: un llamado a ser testigos
Durante su discurso, el Santo Padre centró su mensaje en el saludo de Cristo resucitado: “La paz esté con ustedes”, recordando que no se trata solo de acoger este don, sino de convertirse en mensajeros de una paz “desarmada”, capaz de responder al mal sin violencia.
El Papa insistió en que el mundo actual, marcado por el sufrimiento y los conflictos, necesita con urgencia el testimonio creíble de los cristianos. Sin embargo, advirtió que las divisiones entre ellos debilitan la eficacia de este anuncio.
Unidad para una evangelización más fecunda
En un tono firme, el Pontífice señaló que la búsqueda de la unidad no es opcional, sino esencial para la misión evangelizadora. Recordó su lema episcopal, inspirado en San Agustín: “En el único Cristo somos uno”, como síntesis de su compromiso con la comunión.
Al referirse al diálogo teológico iniciado en 1966, reconoció avances significativos, aunque también admitió la aparición de nuevos desafíos en las últimas décadas que dificultan el camino hacia la plena comunión.
Superar las divisiones: una urgencia pastoral
El Papa retomó palabras de su predecesor, el Papa Francisco, advirtiendo que sería un escándalo no dar testimonio conjunto de Cristo debido a las divisiones. En esa línea, añadió que también sería grave dejar de trabajar por superar las diferencias, por complejas que parezcan.
A pesar de los obstáculos, animó a continuar aprovechando cada oportunidad para anunciar juntos el Evangelio, fortaleciendo la amistad, el diálogo y la cooperación.
Oración y esperanza en el Espíritu Santo
Finalmente, el Santo Padre invitó a perseverar en la oración común, confiando en la acción del Espíritu Santo como guía hacia la unidad plena, que —recordó— es voluntad de Dios para todos los discípulos de Cristo.
El encuentro concluyó con una bendición a la Arzobispo de Canterbury, pidiendo que su ministerio sea fecundo y esté siempre sostenido por la gracia divina.



