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120 participantes vivieron cinco días de encuentro con Jesús en el 11.º Campamento Sénior

Del miércoles 21 al domingo 25 de octubre, el Sitio San Miguel fue escenario del 11.º Campamento Sénior, que reunió a 120 participantes en una experiencia de fe, oración y encuentro personal con el Señor. La recepción de los nuevos campistas se realizó en el Colegio Florencio Acevedo, con la presencia del obispo monseñor Cristino Ramos.

Cinco días de oración, convivencia y experiencias de fe marcaron el 11.º Campamento Sénior, que concluyó el domingo 25 de octubre en el Sitio San Miguel, con la participación de 120 campistas que compartieron una experiencia de encuentro con Jesucristo.

La actividad se desarrolló desde el miércoles 21 hasta el domingo 25 de octubre, período durante el cual los participantes vivieron distintas experiencias espirituales orientadas a fortalecer su relación personal con el Señor y profundizar en su camino de fe.

Monseñor Cristino Ramos alentó a perseverar en la oración

Uno de los momentos destacados fue la recepción de los nuevos campistas de Jesús, realizada el domingo 25 de octubre en el Colegio Florencio Acevedo. La jornada contó con la presencia del obispo monseñor Cristino Ramos, quien dirigió unas palabras a los participantes y los animó a dar continuidad a la experiencia vivida durante el retiro.

En su mensaje, el obispo comparó el retiro espiritual con un impulso que ayuda a iniciar un camino, pero que necesita ser sostenido con perseverancia.

«El retiro espiritual es un puntapié muy fuerte, el retiro es como un empujón; después del empujón hay que arrancar y mantener», expresó.

Asimismo, destacó la importancia de la oración en la vida cristiana y explicó que debe entenderse como un diálogo con Dios, en el que también es necesario aprender a escuchar.

«Lo primero es la oración y la oración entendida es una conversación: cuando yo hablo, tú escuchas, y cuando tú hablas, yo escucho», manifestó monseñor Ramos.

Testimonios de una experiencia transformadora

Tras las palabras del obispo, representantes de cada tribu compartieron sus testimonios y las experiencias vividas durante los cinco días de campamento. A través de sus relatos, los participantes expresaron lo que significó para ellos este tiempo de convivencia, oración y encuentro personal con Jesús.

El campamento se convirtió en una oportunidad para apartarse por unos días de la rutina cotidiana, compartir la vida en comunidad y abrir el corazón a la acción de Dios.

La experiencia concluyó con el desafío de llevar lo vivido a la vida diaria, manteniendo la oración, fortaleciendo la fe y dando testimonio del amor de Cristo en cada ambiente.

El 11.º Campamento Sénior dejó así una invitación para los 120 participantes: continuar caminando con Jesús más allá del retiro, haciendo de la oración y del encuentro con el Señor una parte fundamental de sus vidas.

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