El Papa León XIV llama a vivir una libertad al servicio de la dignidad humana y la paz en San Marino

Durante su visita pastoral a la República de San Marino, el Santo Padre destacó el valor de la libertad, la defensa de la dignidad humana, el diálogo entre los pueblos y el compromiso con el bien común.
SAN MARINO, 22 de agosto de 2026.— En el marco de su visita pastoral a la República de San Marino, el Papa León XIV se reunió este sábado con las autoridades y representantes de la sociedad civil en el Palacio Público, donde pronunció un discurso centrado en el significado de la libertad, la dignidad de la persona, la construcción de la paz y el servicio al bien común.
La visita del Santo Padre permitió también reafirmar los profundos vínculos históricos entre la República de San Marino y la Santa Sede. El Papa recordó las visitas realizadas por San Juan Pablo II en 1982 y por Benedicto XVI en 2011, así como la formalización de las relaciones diplomáticas entre ambos Estados en abril de 1926.
“Libertas”: más que independencia
El Papa León XIV tomó como punto de partida el lema de San Marino, Libertas, para ofrecer una reflexión sobre el verdadero sentido de la libertad.
El Santo Padre señaló que la libertad no puede comprenderse únicamente como independencia política o autodeterminación de un pueblo, sino que tiene como fundamento la dignidad de cada persona.
“No existe verdadera libertad civil sin libertad personal”, afirmó el Papa.
En este sentido, explicó que la libertad personal exige respetar y promover la dignidad humana, cuya raíz última se encuentra en Dios y cuya voz resuena en la conciencia de cada ser humano.
Para el Santo Padre, promover la libertad significa también proteger el espacio de la conciencia. Como ejemplo, recordó a Santo Tomás Moro, patrono de los gobernantes y políticos, quien permaneció fiel a la verdad de su conciencia incluso en circunstancias adversas.
El Papa expresó además su solidaridad con quienes, todavía hoy, sufren por mantenerse fieles a su conciencia y no renunciar a sus convicciones.
Una libertad que se realiza en el encuentro
Durante su discurso, el Sumo Pontífice destacó que la libertad auténtica no conduce al aislamiento, sino que se realiza mediante el don, la comunión, el encuentro y el diálogo.
El Santo Padre utilizó la imagen de una planta que crece y ofrece frutos, sombra y nuevas semillas para explicar que la libertad está llamada a generar vida y beneficio para los demás.
En esta perspectiva, advirtió sobre las formas de idolatría que pueden terminar sometiendo a las personas y a los proyectos políticos y económicos bajo una falsa concepción de libertad.
El Papa vinculó esta enseñanza con la tradición cristiana de San Marino y con la figura de sus fundadores, San Marino y San León, a quienes presentó como constructores de comunidades libres y pacíficas.
La inspiración de Nehemías y la construcción de la comunidad
El Papa León XIV también recordó la imagen bíblica de la reconstrucción de Jerusalén impulsada por el profeta Nehemías, presentada en su encíclica Magnifica Humanitas como una imagen de construcción comunitaria frente a la lógica de división representada por la Torre de Babel.
El Santo Padre explicó que la obra de Nehemías nace de la oración e involucra a las familias y a todo el pueblo. No se trata de uniformidad, sino de comunión y de una armonía en la que cada persona asume su responsabilidad.
Desde esta perspectiva, el Sumo Pontífice valoró el trabajo, el ingenio y el compromiso de la población de San Marino.
Diplomacia y multilateralismo al servicio de la paz
Uno de los aspectos centrales del discurso fue el llamado a fortalecer la diplomacia y el multilateralismo como caminos para promover la paz.
El Papa expresó su especial aprecio por la actitud de San Marino en este ámbito y manifestó la coincidencia con la visión de la Santa Sede sobre la necesidad de favorecer el diálogo entre las naciones.
Frente a la retórica agresiva, las comunicaciones impulsivas y las lógicas de poder, el Santo Padre destacó la necesidad de una diplomacia marcada por la humildad y la paciencia, capaz de dialogar incluso con quienes son considerados interlocutores difíciles.
Para el Papa León XIV, la diplomacia debe contribuir a recuperar los pequeños gestos de buena voluntad y abrir procesos que conduzcan progresivamente a la construcción de la paz.
San Marino como “laboratorio” de buenas políticas
El Santo Padre puso también en valor la dimensión particular de San Marino como un Estado pequeño y cercano a sus ciudadanos.
Según explicó, esta característica puede favorecer una mayor proximidad entre la política y las necesidades concretas de la población, convirtiendo a la República en un “laboratorio” de buenas políticas.
El Papa señaló que, respetando el carácter laico del Estado, pueden ponerse en práctica principios de la doctrina social católica como la búsqueda del bien común, el destino universal de los bienes, la subsidiariedad, la solidaridad y la justicia social.
Asimismo, destacó el momento que atraviesa San Marino ante la próxima entrada en vigor de su Acuerdo de Asociación con la Unión Europea, considerando que la República puede aportar su experiencia a una realidad europea compleja.
“El objetivo primordial es el cuidado humano”
Profundizando en su reflexión, el Papa León XIV afirmó que el objetivo fundamental de este “laboratorio” debe ser el cuidado humano.
El Santo Padre llamó a una sociedad capaz de proteger y acompañar a cada persona durante todas las etapas de su existencia, desde la concepción hasta la muerte natural.
En este contexto, también se refirió al desarrollo tecnológico. La tecnología, explicó, puede contribuir al cuidado de las personas y ayudar a organizar y prever distintas necesidades, pero no debe sustituir la libertad, el juicio ni la responsabilidad humana.
El Papa recordó que la calidad de una civilización no depende únicamente del poder de sus medios, sino de la capacidad de cuidar al otro y reconocerlo como persona.
Hospitalidad y solidaridad con quienes sufren
El Sumo Pontífice reconoció además la tradición de hospitalidad que caracteriza a San Marino y que, según señaló, se ha mantenido a lo largo de los siglos hacia quienes atraviesan situaciones de sufrimiento y necesidad.
En particular, mencionó la acogida y el apoyo ofrecidos al pueblo ucraniano, especialmente durante los primeros momentos del conflicto, así como el compromiso de San Marino con el derecho internacional humanitario.
El Santo Padre atribuyó esta sensibilidad también a la tradición cristiana del país y a la colaboración entre las autoridades civiles y la Iglesia local en la búsqueda del bien común.
“Vivan en auténtica libertad”
Al finalizar su encuentro con las autoridades, el Papa León XIV saludó desde el balcón central del Palacio Público a los fieles reunidos en la plaza.
El Santo Padre agradeció la acogida recibida y expresó su alegría por encontrarse con el pueblo de San Marino, destacando su historia, tradición y fe.
En su mensaje final, invitó a todos a vivir “en auténtica libertad”, fundamentada en Cristo Jesús y en la verdad, y a permanecer unidos en un espíritu de acogida.
La visita pastoral del Papa León XIV a San Marino dejó así un mensaje dirigido no solo a las autoridades y ciudadanos de la República, sino también a la comunidad internacional: la verdadera libertad encuentra su plenitud cuando está al servicio de la dignidad humana, la fraternidad, el diálogo, la paz y el bien común.



