Seminaristas diocesanos fueron admitidos a las órdenes menores, entre ellos un Pedrojuanino

En el marco del Día de la Familia, celebrado en el Seminario Mayor Nacional, Mons. Cristino Ramos González, obispo de la Diócesis de la Santísima Concepción del Paraguay, concedió la admisión a las órdenes menores a dos seminaristas diocesanos. Entre ellos se encuentra el pedrojuanino Derlis Silva Pereira, perteneciente a la Parroquia Nuestra Señora de Fátima, del Decanato III.
En el marco de la celebración del Día de la Familia en el Seminario Mayor Nacional, Mons. Cristino Ramos González, obispo de la Diócesis de la Santísima Concepción del Paraguay, concedió la admisión a las órdenes menores a los seminaristas diocesanos Benjamín Clemente Alfonso Cárdenas y Derlis Silva Pereira.
Entre los admitidos se encuentra Derlis Silva Pereira, oriundo de Pedro Juan Caballero y perteneciente a la Parroquia Nuestra Señora de Fátima, del Decanato III de la Diócesis de la Santísima Concepción. Este acontecimiento representa una alegría para su comunidad parroquial, que acompaña con esperanza su camino de discernimiento y preparación hacia el sacerdocio.
La admisión constituye un paso significativo en el proceso formativo de los seminaristas, quienes continúan profundizando su vocación y preparándose para responder con generosidad a la llamada del Señor. Este itinerario requiere oración, compromiso, humildad y una entrega cada vez mayor al servicio de Dios y de su pueblo.
Para la comunidad diocesana, este acontecimiento es también una invitación a seguir acompañando a los jóvenes que se forman para el ministerio sacerdotal, sosteniéndolos con la oración y la cercanía fraterna.
Desde la Parroquia Nuestra Señora de Fátima y toda la comunidad de la Diócesis de la Santísima Concepción, se elevan oraciones por Derlis Silva Pereira y Benjamín Clemente Alfonso Cárdenas, para que perseveren con fidelidad en su vocación y continúen avanzando con alegría en su camino de formación.
Que el Señor fortalezca sus corazones y que la Santísima Virgen María los acompañe siempre en su respuesta al llamado de Dios.



