EVANGELIO Y LECTURA DEL DIA 9 DE AGOSTO

Primera Lectura Deuteronomio 6, 4-13
Moisés dijo al pueblo: «Escucha, Israel: El Señor es nuestro Dios, el Señor es uno solo. Amarás, pues, al Señor, tu Dios, con todo tu corazón, con toda tu alma y con todas tus fuerzas. Estas palabras que yo te mando hoy estarán en tu corazón, se las repetirás a tus hijos y hablarás de ellas estando en casa y yendo de camino, acostado y levantado; las atarás a tu muñeca como un signo, serán en tu frente una señal; las escribirás en las jambas de tu casa y en tus portales. Cuando el Señor, tu Dios, te introduzca en la tierra que había de darte, según juró a tus padres, Abrahán, Isaac y Jacob, con ciudades grandes y ricas que tú no has construido, casas rebosantes de riquezas que tú no has llenado, pozos ya excavados que tú no has excavado, viñas y olivares que tú no has plantado, y comas hasta saciarte, guárdate de olvidar al Señor que te sacó de Egipto, de la casa de esclavitud. Al Señor, tu Dios, temerás, a Él servirás y en su nombre jurarás».
V/. «Palabra de Dios». R/. «Te alabamos, Señor».
Salmo Responsorial | Salmo 17 (2-4. 47. 51ab)
R/¡Yo te amo, Señor, mi fuerza!
Yo te amo, Señor, mi fuerza, Señor, mi Roca, mi fortaleza y mi libertador. R/
Eres mi Dios, el peñasco en que me refugio, mi escudo, mi fuerza salvadora, mi
baluarte. Invoqué al Señor, que es digno de alabanza y quedé a salvo de mis enemigos. R/
iViva el Señor! jBendita sea mi Roca! ¡Glorificado sea el Dios de mi salvación! Él concede grandes victorias a su rey y trata con fidelidad a su Ungido. R/
EVANGELIO SEGUN SAN MATEO 17, 14-20
Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Mateo
En aquel tiempo, se acercó a Jesús un hombre que, de rodillas, le dijo: «Señor, ten compasión de mi hijo que es lunático y sufre mucho: muchas veces se cae en el fuego o en el agua. Se lo he traído a tus discípulos y no han sido capaces de curarlo. Jesús tomó la palabra y dijo: «¡Generación incrédula y perversa! ¿Hasta cuándo estaré con ustedes, hasta cuándo tendré que soportarlos? Tráiganmelo». Jesús increpó al demonio y salió; en aquel momento se curó el niño. Los discípulos se acercaron a Jesús y le preguntaron aparte: «¿Y por qué no pudimos echarlo nosotros?». Les contestó: «Por su poca fe. En verdad les digo que, si tuvieran fe como un grano de mostaza, le dirían a aquel monte: “Trasládate desde ahí hasta aquí”, y se trasladaría. Nada les sería imposible».
V/. «Palabra del Señor». R/. «Gloria a Ti, Señor Jesús».



