Mons. Joel Ocampo Gorostieta, nuevo Obispo de Zamora: un pastor al servicio del pueblo de Dios

El Papa León XIV acepta la renuncia de Mons. Javier Navarro Rodríguez y confía la diócesis mexicana a un obispo con larga trayectoria pastoral.
Una decisión al servicio de la Iglesia en México
Este jueves 20 de noviembre de 2025, la Santa Sede comunicó que el Santo Padre ha aceptado la renuncia de Mons. Javier Navarro Rodríguez al gobierno pastoral de la diócesis de Zamora (México). Al mismo tiempo, el Papa nombró a Mons. Joel Ocampo Gorostieta como nuevo Obispo de la diócesis, trasladándolo desde Ciudad Altamirano.
La designación se inscribe en el compromiso del Papa con la renovación pastoral y la cercanía a las comunidades locales.
Un pastor con corazón cercano
Nacido el 21 de agosto de 1963 en El Paso de Tierra Caliente (Tacámbaro), Mons. Ocampo ha dedicado más de tres décadas a un servicio marcado por la sencillez, la escucha y el acompañamiento espiritual. Ordenado sacerdote en 1989, se formó en Roma, donde obtuvo la Licenciatura en Teología del Matrimonio y la Familia en la Pontificia Universidad Lateranense.
Su ministerio ha abarcado diversas áreas: pastoral juvenil y vocacional, vida consagrada, coordinación pastoral diocesana, servicio como párroco y miembro del Tribunal Eclesiástico. Desde 2019 ha guiado la diócesis de Ciudad Altamirano.
Una trayectoria al ritmo del Evangelio
Su servicio episcopal comenzó el 9 de julio de 2019, cuando recibió la ordenación como obispo de Ciudad Altamirano. En estos años destacó por su impulso a la misión, el trabajo comunitario y la formación de agentes pastorales en regiones donde la Iglesia busca ser signo de esperanza.
Ahora, con su nombramiento como Obispo de Zamora, se abre un nuevo capítulo para esta diócesis marcada por la riqueza cultural y la profunda religiosidad de su pueblo.
Gratitud y esperanza
La Iglesia en México expresa gratitud por el ministerio de Mons. Javier Navarro Rodríguez, quien sirvió con dedicación y entrega pastoral. Al mismo tiempo, acompaña con oración a Mons. Ocampo en esta nueva misión, pidiendo al Espíritu Santo que lo fortalezca en su servicio como pastor cercano, fiel y disponible al pueblo que se le confía.

