El Papa León XIV anima a los jóvenes a ser peregrinos de confianza y reconciliación en el Encuentro Europeo de Taizé

Mensaje pontificio, firmado por el cardenal Pietro Parolin, con motivo del 48.º Encuentro Europeo de la Juventud que se celebra en París del 28 de diciembre de 2025 al 1 de enero de 2026
Un saludo cercano del Papa a los jóvenes de Europa
Con motivo del 48.º Encuentro Europeo de la Juventud, organizado por la Comunidad de Taizé en la ciudad de París, el Papa León XIV envió un mensaje a los jóvenes participantes, transmitido y firmado por el cardenal Pietro Parolin, Secretario de Estado del Vaticano. En él, el Santo Padre expresa sus cordiales saludos y la seguridad de su cercanía espiritual a quienes participan de este significativo acontecimiento eclesial.
El Papa destaca que este encuentro constituye una nueva etapa de la “Peregrinación de Confianza en la Tierra”, iniciada hace casi cincuenta años por el hermano Roger precisamente en París, ciudad marcada por un profundo patrimonio espiritual y por el testimonio luminoso de numerosos santos que respondieron con valentía a la llamada de Cristo.
La Comunidad de Taizé: un camino ecuménico de oración y reconciliación
La Comunidad de Taizé es una comunidad monástica ecuménica, fundada en 1940 por el hermano Roger Schutz en la localidad de Taizé, Francia. Está integrada por hermanos provenientes de distintas tradiciones cristianas que viven una vocación común de oración, sencillez y acogida, al servicio de la reconciliación entre los cristianos y de la paz entre los pueblos.
Conocida especialmente por su cercanía con los jóvenes, la comunidad convoca cada año a miles de personas de todo el mundo a encuentros internacionales y oraciones marcadas por el silencio, el canto meditativo y la escucha de la Palabra de Dios. Desde 1978 impulsa la “Peregrinación de Confianza en la Tierra”, una iniciativa espiritual que invita a las nuevas generaciones a convertirse en testigos de esperanza, unidad y fraternidad en un mundo marcado por la división y el conflicto.
“¿Qué buscas?”: una pregunta esencial para el camino de fe
El mensaje retoma el tema de la Carta de Taizé 2025, escrita por el hermano Matthew, prior de la comunidad: “¿Qué buscas?”. El Papa León XIV invita a los jóvenes a no temer esta pregunta fundamental, que habita en el corazón de todo ser humano, sino a afrontarla con valentía en la oración y el silencio.
El Santo Padre recuerda que Cristo camina junto a quienes lo buscan con sinceridad, y se deja encontrar por aquellos que abren su corazón con confianza y esperanza.
Hospitalidad, fe y testimonio en tiempos de prueba
En un contexto mundial marcado por múltiples sufrimientos y desafíos, el Papa subraya el valor de la hospitalidad generosa ofrecida en París por creyentes de diversas confesiones y personas de buena voluntad. Este gesto —señala— es un mensaje poderoso para el mundo.
Asimismo, anima a los jóvenes a que los momentos de oración, convivencia y encuentro fraterno que vivirán durante estos días les ayuden a profundizar su fe y a discernir cómo vivir el Evangelio de manera concreta en sus realidades cotidianas.
Un encuentro en un momento clave para la Iglesia
El Encuentro Europeo de Taizé se desarrolla en un tiempo eclesial significativo, marcado por la clausura de un Año Jubilar y por las celebraciones del 1700.º aniversario del Concilio de Nicea.
En este contexto, el Papa recuerda sus palabras pronunciadas recientemente durante el encuentro ecuménico de oración en Iznik, donde afirmó que “la reconciliación es hoy una llamada que proviene de toda la humanidad afligida por el conflicto y la violencia”. El deseo de plena comunión entre los cristianos —subraya— va siempre unido a la búsqueda de la fraternidad entre todos los pueblos.
Peregrinos de esperanza, paz y reconciliación
Finalmente, el Papa León XIV exhorta a los jóvenes a convertirse en peregrinos de confianza, artífices de paz y reconciliación, capaces de llevar una esperanza humilde y gozosa a quienes los rodean. Encomienda a los participantes y a la Comunidad de Taizé a la intercesión de la Virgen María, impartiendo de corazón la Bendición Apostólica.
El mensaje concluye con la firma del cardenal Pietro Parolin, Secretario de Estado de la Santa Sede.
