SANTORAL DEL DÍA 29 DE DICIEMBRE | SANTO THOMAS BECKET

Thomas Becket nació en 1118 en Londres, Inglaterra, hijo de un rico comerciante. Educado en la escuela catedralicia y en la Universidad de París, se ordenó presbítero y, gracias a su inteligencia y carisma, fue nombrado Arzobispo de Canterbury en 1162 por el rey Enrique II, quien también había sido su amigo y protector.
Su carisma se centró en la defensa firme de la independencia de la Iglesia frente al poder secular. Como arzobispo redactó la “Carta de las Constituciones” y los “Decretales”, reforzando la jurisdicción eclesiástica y la libertad de conciencia. El conflicto con Enrique II surgió cuando el rey intentó someter a la Iglesia a su autoridad; Becket, pese a la presión y al exilio, mantuvo su postura, lo que lo llevó al martirio en la catedral de Canterbury el 29 de diciembre 1170. Fue canonizado por el Papa Alejandro III en 1173, convirtiéndose en el primer santo inglés.
Hoy su intercesión es invocada por quienes luchan por la justicia y la libertad religiosa. De su vida se aprende la valentía de defender la fe aun bajo amenaza de muerte, la prioridad de la verdad sobre la amistad política y la necesidad de separar el poder temporal del espiritual. Su espiritualidad destaca la obediencia a Cristo por encima de los reyes terrenales, inspirando a los cristianos a ser guardianes de la dignidad y la autonomía de la Iglesia.



