EVANGELIO, LECTURAS Y COMENTARIO DEL DÍA 13 DE ENERO

Primera lectura – 1 Sam 1, 9-20
• El Señor se acordó de Ana, y dio a luz a Samuel.
En aquellos días, se levantó Ana, después de comer y beber en Silo. El sacerdote Elí estaba sentado en el sitial junto a una de las jambas del templo del Señor. Ella se puso a implorar al Señor con el ánimo amargado, y lloró copiosamente.
E hizo este voto: «Señor del universo, si miras la aflicción de tu sierva y te acuerdas de mí y no olvidas a tu sierva, y concedes a tu sierva un retoño varón, lo ofreceré al Señor por todos los días de su vida, y la navaja no pasará por su cabeza».
Mientras insistía implorando ante el Señor, Elí observaba su boca. Ana hablaba para sí en su corazón; solo sus labios se movían, mas su voz no se oía. Elí la creyó borracha.
Entonces le dijo: «¿Hasta cuándo vas a seguir borracha? Echa el vino que llevas dentro».
Pero Ana tomó la palabra y respondió: «No, mi señor, yo soy una mujer de espíritu tenaz. No he bebido vino ni licor, solo desahogaba mi alma ante el Señor. No trates a tu sierva como a una perdida, pues he hablado así por mi gran congoja y aflicción».
Elí le dijo: «Vete en paz y que el Dios de Israel te conceda el favor que le has pedido».
Ella respondió: «Que tu sierva encuentre gracia a tus ojos».
Luego, la mujer emprendió su camino; comió y su semblante no fue ya el mismo. Se levantaron de madrugada y se postraron ante el Señor. Después se volvieron y llegaron a su casa de Ramá. Elcaná se unió a Ana, su mujer, y el Señor se acordó de ella. Al cabo de los días Ana concibió y dio a luz un hijo, al que puso por nombre Samuel, diciendo: «Se lo pedí al Señor».
Palabra de Dios
Salmo responsorial – 1 Sam 2, 1.4-8
Lectura Sálmica
℟. Mi corazón se regocija en el Señor, mi Salvador.
Mi corazón se regocija en el Señor,
mi poder se exalta por Dios.
Mi boca se ríe de mis enemigos,
porque gozo con tu salvación. ℟
Se rompen los arcos de los valientes,
mientras los cobardes se ciñen de valor.
Los hartos se contratan por el pan,
mientras los hambrientos engordan;
la mujer estéril da a luz siete hijos,
mientras la madre de muchos queda baldía. ℟
El Señor da la muerte y la vida,
hunde en el abismo y levanta;
da la pobreza y la riqueza,
humilla y enaltece. ℟
Él levanta del polvo al desvalido,
alza de la basura al pobre,
para hacer que se siente entre príncipes
y que herede un trono de gloria. ℟
Evangelio del Día
Lectura del santo evangelio según san Marcos 1, 21-28
En aquel tiempo, se hallaba Jesús en Cafarnaúm y el sábado fue a la sinagoga y se puso a enseñar. Los oyentes quedaron asombrados de sus palabras, pues enseñaba como quien tiene autoridad y no como los escribas.
Había en la sinagoga un hombre poseído por un espíritu inmundo, que se puso a gritar: “¿Qué quieres tú con nosotros, Jesús de Nazaret? ¿Has venido a acabar con nosotros? Ya sé quién eres: el Santo de Dios”. Jesús le ordenó: “¡Cállate y sal de él!” El espíritu inmundo, sacudiendo al hombre con violencia y dando un alarido, salió de él. Todos quedaron estupefactos y se preguntaban: “¿Qué es esto? ¿Qué nueva doctrina es ésta? Este hombre tiene autoridad para mandar hasta a los espíritus inmundos y lo obedecen”. Y muy pronto se extendió su fama por toda Galilea.
Palabra del Señor.
Comentario al Evangelio
Mons. José Ignacio Munilla Obispo de Orihuela-Alicante (s. XXI) • Homilía 2025 Martes I Tiempo Ordinario.
Continuamos en el contexto del inicio de la vida pública de Jesús. En el evangelio de este martes, seguimos la lectura del primer capítulo de San Marcos, donde se nos dan detalles sobre cómo fue ese comienzo del ministerio de Jesús. Destacamos los siguientes aspectos:
El primero es que Jesús eligió Cafarnaún, y así lo subraya el evangelio de hoy: Cafarnaún como el lugar principal en el que iba a desarrollar el ministerio de su vida pública. ¿Por qué? Porque posiblemente Cafarnaún, dentro de Galilea, era la ciudad de encuentro entre el mundo judío y el mundo pagano. También en Cafarnaún existía una guarnición romana y estaban las aduanas para el comercio que llegaba desde Siria. Por lo tanto, Cafarnaún representa salir al mundo en el contexto de Galilea.
El segundo detalle a destacar es que, cuando llega a Cafarnaún, ¿dónde va a predicar? Va a predicar en la sinagoga. Él es judío, y su lugar principal de predicación siempre ha sido la sinagoga, hasta que es expulsado de ella. Jesús no había venido a fundar otra religión. No. Él era judío y venía a dar cumplimiento a las promesas que Dios había hecho al pueblo de Israel. Por lo tanto, entra en la sinagoga como todo judío en sábado y comienza allí su ministerio público.
La sorpresa para quienes lo escucharon fue ver que predicaba con autoridad, que tenía una palabra llena de sabiduría al leer e interpretar la Torá, la Palabra de Dios. Y la segunda gran sorpresa fue comprobar que, cuando se manifestó allí un asistente a la sinagoga que estaba poseído por un espíritu inmundo, Jesús mostró también su autoridad sobre Satanás. Con una autoridad increíble le dijo: <i>»Cállate y sal de él»</i>, ordenándole con plena autoridad. Y aquel hombre quedó liberado de aquel espíritu inmundo.
Así, la forma en que Jesús se hace presente en el inicio de su vida pública es mostrando la autoridad de su palabra, porque es el Padre quien le ha dado plena autoridad. Él es el revelador del Padre, y su palabra es palabra de liberación frente a la opresión que Satanás ejerce sobre las almas.
Así comienza el ministerio, la vida pública de Jesucristo



