EVANGELIO, LECTURAS Y COMENTARIO DE HOY, 18 DE FEBRERO – MIÉRCOLES DE CENIZA

INICIA EL TIEMPO DE CUARESMA
Primera Lectura – Joel 2, 12-18
Lectura de la profecía de Joel
Ahora dice el Señor: Vuelvan a mi de todo corazón, con ayuno, llantos y lamentos. Desgarren su corazón y no sus vestiduras, y vuelvan al Señor, su Dios, porque él es bondadoso y compasivo, lento para la ira y rico en amor, y se arrepiente de sus amenazas. ¡Quién sabe si él no se volverá atrás y se arrepentirá, y dejará detrás de sí una bendición: la ofrenda y la libación para el Señor, su Dios! ¡Toquen la trompeta en Sión, prescriban un ayuno, convoquen a una reunión solemne, reúnan al pueblo, convoquen a la asamblea, congreguen a los ancianos, reúnan a los pequeños y a los niños de pecho! ¡Que el recién casado salga de su alcoba y la recién casada de su lecho nupcial! Entre el vestíbulo y el altar lloren los sacerdotes, los ministros del Señor, y digan: «¡Perdona, Señor, a tu pueblo, no entregues tu herencia al oprobio, y que las naciones no se burlen de ella! ¿Por qué se ha de decir entre los pueblos: Dónde está su Dios?». El Señor se llenó de celos por su tierra y se compadeció de su pueblo.
Palabra de Dios.
Salmo 50 – 3-6a. 12-14. 17
R: ¡Ten piedad, Señor, porque hemos pecado!
¡Ten piedad de mí, Señor, por tu bondad, por tu gran compasión, borra mis faltas! ¡Lávame totalmente de mi culpa y purifícame de mi pecado! R.
Porque yo reconozco mis faltas y mi pecado esta siempre ante mí. Contra ti, contra ti solo pequé e hice lo que es malo a tus ojos. R.
Crea en mí, Dios mío, un corazón puro, y renueva la firmeza de mi espíritu. No me arrojes lejos de tu presencia ni retires de mí tu santo espíritu. R.
Devuélveme la alegría de tu salvación, que tu espíritu generoso me sostenga. Abre mis labios, Señor, y mi boca proclamará tu alabanza. R.
Segunda Lectura – 2 Corintios 5, 20-6, 2
Lectura de la segunda carta del Apóstol san Pablo a los cristianos de Corinto.
Hermanos: Nosotros somos embajadores de Cristo, y es Dios el que exhorta a los hombres por intermedio nuestro. Por eso, les suplicamos en nombre de Cristo: déjense reconciliar con Dios. A Aquel que no conoció el pecado, Dios lo identificó con el pecado en favor nuestro, a fin de que nosotros seamos justificados por él. Y porque somos sus colaborado- res, los exhortamos a no recibir en vano la gracia de Dios. Porque él nos dice en la Escritura: «En el momento favorable te escuché, y en el día de la salvación te socorrí». Este es el tiempo favorable, este es el día de la salvación.
Palabra de Dios.
EVANGELIO – MATEO 6, 1-6. 16-18
Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Mateo.
Jesús dijo a sus discípulos: Tengan cuidado de no practicar su justicia delante de los hombres para ser vistos por ellos: de lo contrario, no recibirán ninguna recompensa del Padre de ustedes que está en el cielo. Por lo tanto, cuando des limosna, no lo vayas pregonando delante de ti, como hacen los hipócritas en las sinagogas y en las calles, para ser honrados por los hombres. Les aseguro que ellos ya tienen su recompensa. Cuando tú des limosna, que tu mano izquierda ignore lo que hace la derecha, para que tu limosna quede en secreto; y tu Padre, que ve en lo secreto, te recompensará. Cuando ustedes oren, no hagan como los hipócritas: a ellos les gusta orar de pie en las sinagogas y en las esquinas de las calles, para ser vistos por los hombres. Les aseguro que ellos ya tienen su recompensa. Tú, en cambio, cuando ores, retírate a tu habitación, cierra la puerta y ora a tu Padre que está en lo secreto; y tu Padre, que ve en lo secreto, te recompensará. Cuando ustedes ayunen, no pongan cara triste, como hacen los hipócritas, que desfiguran su rostro para que los hombres noten que ayunan. Les aseguro que, con eso, ya han recibido su recompensa. Tú, en cambio, cuando ayunes, perfuma tu cabeza y lava tu rostro, para que tu ayuno no sea conocido por los hombres, sino por tu Padre que está en lo secreto; y tu Padre, que ve en lo secreto, te recompensará.
Palabra del Señor.
COMENTARIO
Durante una audiencia con un grupo de eremitas italianos participantes en el Jubileo de la Vida Consagrada, el 11 de octubre de 2025, el Papa León XIV recordó que la oración verdadera nace en el silencio del corazón, allí donde el alma se encuentra a solas con Dios.
Citando el Evangelio de San Mateo —“Cuando ores, entra en tu habitación, cierra la puerta y ora a tu Padre que está en lo secreto” (Mt 6,6)— el Santo Padre explicó que esta invitación de Jesús es un llamado a la inmersión interior, un camino que exige vaciamiento, vigilancia espiritual y purificación del corazón.
El Pontífice subrayó que cerrar la puerta significa custodiar el interior de los malos pensamientos y disponerse a un diálogo confiado con el Padre, que habita en lo secreto y allí concede sus dones. Esta vocación a la adoración y a la oración profunda, señaló, no es una evasión del mundo, sino una regeneración del corazón que hace posible una acción más fecunda y creativa en la caridad.
En un contexto marcado por la dispersión y la sobreexposición constante a los medios y la tecnología, el Papa afirmó que la interioridad y el silencio son hoy más necesarios que nunca. De la amistad íntima con el Señor —concluyó— renacen la alegría de vivir, el asombro de la fe y la comunión en la Iglesia.



