La Iglesia alerta sobre grave amenaza a comunidad indígena en Canindeyú

Grave nuevo ataque armado a la Comunidad Indígena Karapá en Ypehú: Pastoral Social de Canindeyú alerta sobre crisis humanitaria
Saltos del Guairá, 29 de diciembre de 2025, la Pastoral Social de la Diócesis de Canindeyú informó con profunda preocupación sobre un nuevo ataque armado perpetrado contra la Comunidad Indígena Karapá, ubicada en el distrito de Ypehú. El hecho ocurrió en horas de la mañana de este lunes 29 de diciembre, alrededor de las 06:00, en la zona boscosa donde las familias se encontraban refugiadas tras anteriores episodios de violencia.
Según el testimonio del cacique Gildo Romero Venialgo, un grupo de aproximadamente 30 civiles armados irrumpió nuevamente en el lugar realizando disparos contra los pobladores indígenas. Si bien no se han reportado heridos hasta el momento, los miembros de la comunidad se vieron obligados a dispersarse nuevamente en el monte, quedando en una situación de extremo riesgo y desprotección.
Los atacantes habrían llegado a bordo de tres camionetas de alta gama, entre ellas una Toyota Hilux negra, una Toyota Fortuner negra y otro vehículo de color plateado. Durante el ataque, los agresores incendiaron y destruyeron lo poco que aún permanecía en pie, repitiendo el mismo patrón de violencia registrado en hechos anteriores. Este sería el cuarto ataque en lo que va del año, y los pobladores señalan que estaría vinculado a acciones relacionadas con la empresa Principado S.A.
Situación humanitaria crítica
La comunidad Karapá está conformada por unas 60 familias, entre ellas niños, mujeres y personas adultas mayores. Tras el ataque, los habitantes permanecen esparcidos en el monte, sin alimentos ni condiciones de resguardo seguro. El cacique informó además que las lluvias intensificaron la situación de vulnerabilidad, mientras que los disparos continuaban escuchándose durante la tarde, generando un ambiente de temor permanente.
La comunidad cuenta con fotografías y videos que documentan la gravedad de lo ocurrido, materiales que podrán ponerse a disposición de las autoridades eclesiales y estatales.
Clamor por protección y paz
Ante la reiteración de estos episodios de violencia, la Pastoral Social de la Diócesis de Canindeyú elevó un llamado urgente a las autoridades nacionales y organismos competentes, solicitando protección inmediata, fin de los ataques y garantías para la vida y la dignidad de los pueblos indígenas.
Con profundo dolor pastoral, la Diócesis denuncia la ausencia de respuestas estatales eficaces y alerta sobre la extrema vulnerabilidad en la que se encuentran los miembros de la comunidad Karapá.
La Pastoral Social reiteró su compromiso cristiano de acompañar, escuchar y defender la vida, quedando a disposición para ampliar la información o colaborar en la coordinación de acciones humanitarias urgentes.


El Vicariato Apostólico del Pilcomayo, a través de su sede episcopal en Mariscal Estigarribia, expresó su profunda preocupación ante la grave situación de violencia y vulneración de derechos que estaría sufriendo la comunidad indígena de Karapá, ubicada en el distrito de Ypejhú, departamento de Canindeyú.
Como presidente de la Coordinación Nacional de Pastoral Indígena (CoNaPI) de la Conferencia Episcopal Paraguaya (CEP), el responsable eclesial hizo suya la denuncia presentada por el líder indígena Gildo Romero Venialgo, quien acusa a un grupo de aproximadamente treinta personas armadas —presuntamente contratadas por el propietario de una estancia— de cometer atropellos, amedrentamientos, uso indiscriminado de armas de fuego, quema de ranchos y detenciones ilegales contra miembros de la comunidad.
Según el documento emitido, la situación es de tal gravedad que ni funcionarios del Instituto Paraguayo del Indígena (INDI) ni agentes de la Pastoral Social de la Diócesis de Canindeyú han podido acceder al lugar para brindar asistencia humanitaria básica, como la entrega de víveres, debido a las amenazas existentes.
Ante el riesgo inminente de un posible etnocidio, el Vicariato Apostólico del Pilcomayo solicita con urgencia la intervención de la Fiscalía y de las fuerzas del orden público, más aún considerando que el territorio afectado se encuentra dentro de la franja de seguridad nacional.
Finalmente, la Iglesia manifiesta su pleno respaldo al escrito presentado por la fiscala de Asuntos Étnicos, Dra. Dora Penayo, así como al comunicado oficial emitido por la Diócesis de Canindeyú, reafirmando su compromiso evangélico con la defensa de la vida, la dignidad humana y los derechos de los pueblos originarios.




