Clausura del Encuentro de Formación Permanente del Clero de la Región Norte

En una emotiva Eucaristía presidida por Mons. Amancio Benítez, obispo de Benjamín Aceval, concluyó el Encuentro de Formación Permanente del Clero de la Región Norte. Días de fraternidad, reflexión profunda y crecimiento espiritual que dejaron en los sacerdotes la certeza de que nadie camina solo en el ministerio.
San Pedro, Jueves 16 de Abril – La Santa Misa de clausura presidida por Mons. Amancio Francisco Benítez, obispo de la Diócesis de Benjamín Aceval, marcó el cierre oficial del Encuentro de Formación Permanente del Clero de la Región Norte.
Los sacerdotes participantes concluyeron así varios días de intenso encuentro fraterno, oración compartida y formación continua. El evento, realizado en la Diócesis de San Pedro Apóstol, permitió a los presbíteros de distintas jurisdicciones del norte del país compartir experiencias, reflexiones y momentos de crecimiento personal y comunitario.
Durante la celebración eucarística, Mons. Amancio Benítez invitó a los sacerdotes a reavivar el don recibido en la ordenación y a cuidar integralmente su salud física, emocional y espiritual. El obispo recordó que el ministerio sacerdotal se sostiene principalmente en la relación viva con Jesucristo y en la gracia que brota de una vida de oración profunda.
Los días de formación abordaron temas relacionados con el cuidado del sacerdote, la comunión entre hermanos y la exigencia de ser pastores cercanos al Pueblo de Dios. Los participantes destacaron el valor de estos espacios para fortalecer la fraternidad sacerdotal y renovar el entusiasmo por la misión.
Al término de la Misa, los sacerdotes se despidieron con abrazos y palabras de aliento, conscientes de que regresaban a sus respectivas comunidades con el espíritu renovado. Muchos expresaron el compromiso de transmitir a sus fieles lo vivido en estas jornadas.
El Encuentro de Formación Permanente del Clero de la Región Norte se consolida como un espacio importante para el sostenimiento y la renovación del ministerio sacerdotal en el norte del Paraguay.
Que la Virgen María, Madre de los sacerdotes, acompañe y fortalezca a todos los presbíteros en su servicio diario a la Iglesia.



