La Santa Sede

El Papa León XIV, cerca de quienes sufren llama a la solidaridad

Después del Ángelus, el Santo Padre expresó su cercanía a las poblaciones afectadas por el ébola en la República Democrática del Congo, el derrumbe de una mina en la República Centroafricana y el terremoto que hace diez años golpeó el centro de Italia.

Oración por las víctimas del ébola en el Congo

Tras el rezo del Ángelus, el Papa León XIV manifestó nuevamente su cercanía espiritual a la República Democrática del Congo, donde una epidemia de ébola ha provocado numerosas víctimas.

El Santo Padre aseguró que recuerda especialmente esta situación en su oración y realizó un llamado a la comunidad internacional para responder mediante un plan preventivo que involucre también a las comunidades locales.

El objetivo, señaló, debe ser fortalecer la respuesta ante la emergencia y contribuir a salvar numerosas vidas humanas.

Cercanía a la República Centroafricana

El Pontífice también dirigió su pensamiento hacia la República Centroafricana, donde un derrumbe ocurrido en una mina en Zamboyé provocó víctimas.

El Papa León XIV encomendó al Señor a quienes perdieron la vida y expresó su cercanía a toda la población afectada.

Asimismo, llamó a fortalecer los esfuerzos para garantizar condiciones de seguridad y legalidad en los yacimientos mineros, recordando la importancia de proteger la vida de quienes trabajan en estos lugares.

Diez años del terremoto en el centro de Italia

El Santo Padre recordó además que el 24 de agosto se cumplen diez años del terremoto que afectó diversas zonas del centro de Italia, especialmente territorios de Lacio, Umbría y Las Marcas.

En este aniversario, el Papa León XIV elevó su oración por quienes fallecieron, por sus familias y por las comunidades que todavía llevan las huellas de aquella tragedia.

El Pontífice destacó también el valor de la fe y la solidaridad, que continúan acompañando los procesos de reconstrucción y recuperación.

Un llamado a la solidaridad

Las palabras pronunciadas por el Santo Padre después del Ángelus estuvieron marcadas por la oración, la cercanía y el llamado a la responsabilidad colectiva ante situaciones que afectan gravemente a las poblaciones más vulnerables.

El Papa León XIV recordó así que la solidaridad cristiana no se limita a la oración, sino que también impulsa a buscar respuestas concretas para proteger la vida, acompañar a quienes sufren y promover condiciones de mayor seguridad y dignidad.

Finalmente, el Santo Padre saludó a los peregrinos presentes en la Plaza de San Pedro, entre ellos al Coro Primacial de la Catedral de Gniezno, en Polonia; a los seminaristas y superiores del Pontificio Colegio Norteamericano; y a jóvenes de Bormio y Valfurva, antes de desear a todos un feliz domingo.

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