Pueblos de la Panamazonía levantan su voz por la defensa de los territorios y la vida

Desde Ecuador, pueblos y organizaciones amazónicas llaman a proteger la Amazonía frente al avance del extractivismo y reclaman territorios donde la vida, la dignidad y los derechos de las comunidades sean una prioridad.
La Amazonía volvió a ocupar el centro de una reflexión continental durante el XII Foro Social Panamazónico (FOSPA), realizado en Puyo, Ecuador, con la participación de pueblos indígenas, organizaciones sociales, comunidades y diversos actores comprometidos con la defensa de la región.
El encuentro puso sobre la mesa una preocupación que atraviesa a los nueve países de la cuenca amazónica: el avance de actividades extractivas, la crisis climática, la deforestación y las distintas amenazas que afectan a los territorios y a las comunidades que los habitan.
Una Amazonía que pide ser escuchada
Uno de los principales planteamientos del encuentro fue avanzar hacia territorios libres de extractivismo, especialmente frente a la expansión de actividades relacionadas con hidrocarburos y minería.
La propuesta no se limita a rechazar determinadas actividades económicas. Los pueblos amazónicos plantean fortalecer su capacidad de decidir sobre sus propios territorios, proteger sus derechos colectivos y promover alternativas que permitan cuidar la naturaleza y sostener la vida de las comunidades.
Entre las propuestas discutidas aparecen la defensa de los derechos de la naturaleza, la agroecología, el ecoturismo, las alternativas productivas sostenibles y el fortalecimiento de la autodeterminación de los pueblos.
La Iglesia también camina junto a los pueblos amazónicos
Esta realidad tiene una dimensión especialmente importante para la Iglesia católica. En los últimos meses, distintas organizaciones eclesiales amazónicas han insistido en una pastoral que no sea ajena a la realidad de los territorios.
La Conferencia Eclesial de la Amazonía (CEAMA), la Red Eclesial Panamazónica (REPAM), la CLAR y otras instituciones vinculadas a la Iglesia han promovido espacios de reflexión sobre una Iglesia con rostro amazónico, marcada por la sinodalidad, la ecología integral y el protagonismo de las comunidades.
Desde esta perspectiva, cuidar la Amazonía no es solamente una cuestión ambiental. También implica escuchar a quienes viven en ella, reconocer sus culturas y acompañar sus luchas por la dignidad y la defensa de la vida.
Pasar de las declaraciones a las acciones
El XII FOSPA concluyó con un llamado a fortalecer la articulación entre los pueblos y organizaciones amazónicas y a convertir las preocupaciones expresadas durante el encuentro en acciones concretas.
La declaración final puso el acento en la necesidad de enfrentar de manera conjunta el extractivismo, la crisis climática, la deforestación y las distintas formas de violencia que afectan a los territorios.
La Amazonía, una de las regiones más importantes para el equilibrio ecológico del planeta, continúa pidiendo ser escuchada. Y desde sus propios territorios, sus pueblos recuerdan que defender la naturaleza también significa defender la vida de quienes la habitan.



